
VADER – Solitude in Madness (ALBUM REVIEW)
Por Attila
Esta debe ser de las reseñas más difíciles de escribir para mi, puesto que debo mantener objetividad con el nuevo trabajo de la banda que me brindó tantas alegrías en otros tiempos, la banda a la cual siempre le apuesto unas fichas en cada nuevo trabajo, que siempre espero un álbum mejor pero… que está vez me dejó con una sensación tan compleja de expresar, que la decepción es muy grande.
Paso a explicar para quienes desconocen el legado de estos polacos: Vader es de las bandas de Metal Extremo más importantes dentro del movimiento europeo, ya que desde sus orígenes tuvo que luchar contra barreras ideológicas que regían en su país (Polonia) al momento de salir a la luz, y que con mucho sacrificio y producción excelentes como “De Profundis” o incluso el demo “Morbid” (para muchos el mejor demo de Death Metal Europeo), lograron posicionarse en ese lugar donde llegan pocas bandas, a base de trabajo. Sucede que desde el álbum “Impressions in Blood” vienen dejando lentamente esa frescura en las composiciones y se están orientando más a la velocidad, mas hacia una postura incluso más Thrashera, alejándose lentamente del Death Metal más puro de sus orígenes… y haciendo que muchos de sus fanáticos se sientan confundidos y estén en un lugar poco agradable.
En este último trabajo, hay cosas que están a nivel esperado como la producción que es simplemente formidable, y la calidad de sonido que es de lo mejor que se pueda escuchar en este 2020 sin lugar a dudas (Nuclear Blast no edita a cualquier banda…), pero también hay cosas que no suman para nada e incluso restan muchísimo.
El álbum comienza con “Shock and Awe“, explosivo, intenso, rápido y efectivo… pero que es casi un copy/paste de los últimos 4 discos de Vader, casi sin el más mínimo intento por brindar un leve cambio, ni un guiño al pasado (cosa que en cuanto a re editar material o refritar demos y discos SI lo hacen). En el tema “Into Oblivion” podemos encontrar quizás las partes más interesantes en cuanto a la percusión a cargo del bestial James Stewart, totalmente destructivo y feroz en la batería haciendo que el tema vaya por donde la batería quiera, funcionando como un reloj, un riff con mucho tinte Thrash Metal clásico, y que en conjunto dan un tema de menos de 2 minutos 20 segundos totalmente directo a la pera si… pero nuevamente predecible.”Despair” debe tener el comienzo más utilizado en la trayectoria de la banda, un tema que sería clásico de Vader que aparece en todos los discos, que debe variar en el sólo y en par de momentos en los cambios de velocidad…y nada más.
Por suerte llega una bocanada de oscuridad más emotiva con “Incineration of the Gods” hasta que el Thrash reemplaza abruptamente al Death Metal Polaco, que no signifique sea algo malo ya que el tema es muy bueno, pero que nos deja la sensación de estar escuchando un compilado de Thrash regrabado de los 90s con sonido de última generación, con una carencia tan enorme de originalidad que ya es llamativa. Similar lo que sucede con “And Satan Wept” cuya estructura quizás abarque más aspectos extremos y la originalidad no sea ta requerida, igual se hace sentir la falta de un punch más elaborado, con mas compromiso hacia la obra.
Por momentos el disco se siente como un conjunto de canciones sacadas una atrás de la otra sin mucho pienso más que lanzar un disco para “estar vigentes”, y eso es lo que personalmente me rompe las pelotas, porque amo a esta banda y me está costando enormemente ser mínimamente objetivo, ya que le tengo que exigir lo mejor siempre! Estos tipos (bah… Piotr solamente) sacaron discos del carajo como los que mencioné anteriormente, discos que marcaron generaciones e influenciaron muchísimas bandas actuales, son pilares! Eso lo que más bronca da! “Emptiness” que con el riff Thrash deja nuevamente al oyente “nuevo” enganchado en la versatilidad de Vader en hacer algo de Thrash Extremo, mientras que a los viejos nos deja con la sangre en el ojo, ya que el tema que le sigue (“Final Declaration“) parece la continuación de otros temas más intensos, al ser tan corto y tan similar a otros temas, deja el gusto a que es un tema de 7 minutos que lo dividieron en 3 canciones distintas…y no está bueno.
No voy a realizar ningún comentario sobre el cover de Acid Drinkers que realizan, primero porque no conozco el tema original y porque estoy podrido que todos los discos tengan un tema cover! Ya es demasiado! El disco dura menos de 30 minutos y meten un cover!? Es necesario?! No sería más productivo realizar composiciones más elaboradas, más complejas, incluso más emotivas que realizar un puñado de canciones que si suenan bien, si tiene producción del carajo pero que dejan gusto a nada, a haberlas escuchados 10 años atrás fácilmente.
Debo darle crédito al tema “Stigma of Divinity” que es una bomba extrema, con nuevamente la batería dándole el empuje necesario hasta incluso la oscuridad necesaria para hacerlo subir de nivel en comparación con el resto de los tracks previos. El álbum termina con “Bones“, con un arranque medio tiempo lejos de dejarte arriba en energía sino que incluso te va apagando hasta que nuevamente ese Death/Thrash trata de sacudirte.
Me genera mucha tristeza este trabajo, no porque suene mal (suena excelente) ni porque la producción sea abominable (es brillante) sino porque ya se nota que no van a salir de este lugar, sus próximos trabajos cada vez van a ser más rápidos y feroces, pero carentes de contenido perdurable, alejados cada vez más de sus viejas glorias que los llevaron a donde están. Es como ese futbolista que salió del barrio, llegó al Barcelona y se olvida de sus orígenes… así es como veo hoy en día a Vader.
Un disco que a las generaciones más actuales les va a gustar muchísimo, porque repito, no es malo el disco… pero no tiene una pizca de originalidad en lo más mínimo, y por momentos el humo de la re-fritura tapa todo!

Lanzamiento: 01-05-2020
Sello: Nuclear Blast
Calificación: 6.5 / 10
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