Mezcla de Estilos y Cierre de Oro: Crónica del Sábado en el Brutal Assault 2025

Mezcla de Estilos y Cierre de Oro: Crónica del Sábado en el Brutal Assault 2025

Entre directos memorables, escasas horas de sueño, la imprescindible inmersión en la gastronomía checa y las caminatas de ida y vuelta a la Fortaleza de Josefov, nos plantamos casi sin darnos cuenta en la jornada de clausura. Las horas habían volado a la velocidad de la luz. Atrás quedaban los recuerdos imborrables de un festival que ya nos había regalado actuaciones estratosféricas como las de Gojira y Static-X, o la arrolladora energía de Overkill y The Browning. Sin embargo, el sábado prometía no quedarse atrás, ofreciendo un menú ecléctico para despedir la 28ª edición por todo lo alto.

Madrugones Extremos y Contratiempos Técnicos

Fiel a su costumbre de no dar tregua ni en fin de semana, el festival reactivó sus alarmas a las diez y media de la mañana con Besna, sirviendo de antesala para Crypta. Las brasileñas saltaron al Sea Shepherd a las once y cinco, un horario criminal que provocó que gran parte del público se perdiera su atronadora descarga de death metal. Tras ellas, el hardcore de Born From Pain cedió el testigo a los australianos To The Grave, quienes, respaldados por una enorme pancarta con el lema “Kill Your Local Animal Abuser”, trituraron los escenarios en un set corto pero demoledor.

La velocidad y la brutalidad siguieron en aumento:

  • Benighted: Los franceses, capitaneados por Julien Truchan, dispusieron de apenas cuarenta minutos. Salieron a matar arrancando con “Scars”, de su reciente trabajo Ekbom, hilando un directo frenético y cargado de groove que supo a poco.
  • Exhorder: Directamente desde Nueva Orleans, Kyle Thomas y su imponente barba tomaron el relevo para dar una lección de thrash metal de la vieja escuela. Con una ejecución instrumental impecable y un gran nivel vocal, la banda demostró por qué sigue siendo un pilar del género.

La nota pintoresca y accidentada de la tarde llegó con las japonesas Hanabie. en el Marshall Stage. Su actuación estuvo plagada de problemas técnicos: el inicio se retrasó quince minutos y, en mitad del segundo tema, el sonido se cayó por completo. Lejos de amedrentarse, el cuarteto de Tokio tiró de carisma, interactuando con un público comprensivo hasta que se restableció la corriente. Lo que siguió fue una auténtica fiesta de metal alternativo y pop coreográfico que desató el divertimento generalizado.

Debido a estos incidentes, nos fue imposible cubrir la apertura del Obscure Stage con Hideous Divinity y Protector. Sí logramos presenciar el hipnótico show de King Woman, donde una discreta Kristina Esfandiari (esta vez sin sus habituales maquillajes recargados) congregó a una fiel legión de seguidores para disfrutar de su denso y enigmático doom metal.

El Legado de Brujería y la Nostalgia de Kataklysm

De vuelta a los escenarios principales, Brujería se apoderó del foso. Tras el trágico fallecimiento de Juan Brujo el año pasado, actualmente es El Sangrón quien asume las labores de frontman. Con motivo del trigésimo aniversario del icónico Raza Odiada, los mexicanos basaron su repertorio en dicho álbum, intercalando himnos de Matando Güeros y “Brujerizmo”. Una campa a rebosar rugió con cada corte en un concierto caótico, enérgico y altamente disfrutable.

Poco después, los austríacos Harakiri For The Sky trajeron la melancolía del black metal melódico, presentando temas de su nuevo trabajo Scorched Earth con un sonido nítido y una notable interpretación vocal de Michael “JJ” Kogler.

Sin solución de continuidad, los canadienses Kataklysm asaltaron el escenario contiguo con una propuesta especial: interpretar íntegramente y en orden su octavo álbum de estudio, In the Arms of Devastation (arrancando con la icónica “Like Angels Weeping (The Dark)”). Maurizio Iacono demostró que los años no pasan por su garganta, ofreciendo una interpretación pulcra y aplastante que cerraron con la más reciente “The Black Sheep”.

La Incombustible Maquinaria del Hardcore y el Éxodo al Octagon

El relevo lo tomó una banda que desafía las leyes de la física y el envejecimiento: Agnostic Front. Roger Miret y Vinnie Stigma arrastran una cantidad ingente de conciertos en este 2025, pero su energía sobre las tablas sigue intacta. Stigma fue un torbellino de saltos y riffs, mientras que Miret, a pesar de tener la voz un punto baja en la mezcla general, lideró un set eléctrico, fugaz y cargado de la rabia clásica del New York Hardcore.

Mientras el núcleo de la fortaleza vibraba con los cabezas de cartel, los escenarios periféricos como el Octagon y el KAL ofrecieron su última jornada de resistencia subterránea. Bandas como Gadget, Klidas, Blood Pact, Moaan Exis y Aluk Todolo desgranaron sus propuestas en un ambiente mucho más íntimo y desahogado, ideal para tomar un respiro del bullicio de la plaza principal.

La Elegancia Suprema de Opeth Corona Josefov

El momento cumbre del sábado estaba reservado para los maestros suecos Opeth. El Marshall Stage registró un lleno absoluto, algo poco habitual en un festival que destaca por la comodidad y el espacio vital de sus asistentes (solo comparable al volumen de público que congregó Static-X el miércoles).

Mikael Åkerfeldt y los suyos aparecieron en escena para presentar su decimocuarto álbum de estudio, The Last Will and Testament, abriendo de forma imponente con los pasajes complejos e intrincados de “§1”. El concierto fue una cátedra de elegancia y virtuosismo técnico. Entre piezas monumentales, Åkerfeldt hizo gala de su habitual humor negro y sofisticado, bromeando con las primeras filas y agradeciendo la cálida acogida.

El broche de oro final lo puso una descomunal interpretación de “Deliverance”. Con sus casi quince minutos de desarrollos progresivos y un tramo final rítmicamente demoledor, el tema sirvió como el cierre perfecto para la vigesimoctava edición del festival checo.

Aunque las actuaciones de Gost y Hellbutcher estiraron la música en el Obscure, y el set de Brut Raptor DJ prolongó la noche en el KAL hasta las tres de la madrugada, las fuerzas dijeron basta. El cansancio acumulado tras cuatro días de calor extremo y tralla ininterrumpida obligaba a la retirada.

El Brutal Assault 2025 se despide refrendando su posición como uno de los mejores festivales de Europa: un sobresaliente absoluto en organización, limpieza, comodidad e identidad musical. Nos queda por delante un año entero de espera, pero la Fortaleza de Josefov ya nos ha citado para el próximo agosto.

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