
Entrevista con Hæresis: política, catarsis y oscuridad real en tiempos imposibles
Entrevista por Gerardo Pérez G.
Con Si Vis Pacem Para Bellum, Hæresis ha dado un paso decisivo en su trayectoria. Aunque muchos lo presentan como su debut, la propia banda lo ve más bien como el resultado de una construcción larga, marcada por años de trabajo, cambios de integrantes y obstáculos externos que retrasaron el momento de consolidar este nuevo capítulo.
En conversación con Metal Addiction durante su presentación en Berlin junto a Harakiri For The Sky, la banda habló sobre el verdadero significado detrás del álbum, la relación entre lo político y lo emocional, su rechazo a las etiquetas rígidas dentro del metal extremo y también sobre cómo Berlín ha influido en su historia, más que necesariamente en su sonido.
“No se siente realmente como un debut”
Aunque Si Vis Pacem Para Bellum ha sido recibido como un gran debut, Hæresis matiza esa idea. La banda recuerda que ya habían editado un EP, un split y que llevan casi diez años tocando juntos. Para ellos, este disco no nace de la nada, sino de un proceso largo y acumulativo.
Además, explican que el camino estuvo atravesado por circunstancias externas, especialmente la pandemia. Su EP salió en mayo de 2020, justo cuando todo estaba listo para salir a tocar y promocionarlo en directo. El confinamiento detuvo esos planes y durante años fue difícil retomar la actividad con normalidad debido a cancelaciones y la inestabilidad de la escena en vivo.
Aun así, reconocen que la llegada del álbum sí marcó una ruptura positiva.
“Desde que salió el álbum, sí sentimos que se abrió un capítulo completamente nuevo”.
El significado de Si Vis Pacem Para Bellum
El título del disco remite a la conocida frase latina “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Sin embargo, Hæresis deja claro que su interpretación va en la dirección contraria al sentido histórico más tradicional de esa sentencia.
Para la banda, no se trata de defender la lógica de la militarización ni de estar permanentemente preparados para la guerra en términos bélicos. Su lectura es otra: hay que estar preparados para luchar por la paz.
Ese combate, explican, no solo es político, sino también psicológico, emocional e incluso espiritual. El conflicto no ocurre únicamente fuera, en el mundo, sino también dentro de cada persona.
“La guerra que libramos es en realidad contra las condiciones que conducen a la guerra”.
Desde esa perspectiva, Hæresis entiende que tener una plataforma artística implica también una responsabilidad. En tiempos donde el mundo parece avanzar hacia el colapso mental y estructural, consideran importante utilizar el escenario para emitir mensajes y posicionamientos, sin convertir la música en una lección moral.
“La música nunca debería ser un dedo acusador, sino más bien una mano extendida”.
Metal extremo como válvula de escape en tiempos oscuros
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue la reflexión sobre por qué tanta gente conecta con una música tan sombría, intensa y emocionalmente pesada.
La respuesta de Hæresis parte de una lectura muy clara del presente. Para la banda, vivimos tiempos extremadamente turbulentos, marcados por injusticias, ansiedad colectiva, crisis sociales y una sensación permanente de malestar. En ese contexto, la música oscura no funciona como simple negatividad, sino como catarsis.
Lejos de ser evasiva, esta música ofrece algo que muchas veces falta: una representación honesta de cómo se siente realmente el mundo.
“Esta música, que puede parecer negativa, para nosotros es más bien catártica”.
También subrayan que, tanto al crear como al escuchar metal extremo, buscan enfrentarse emocionalmente a lo que ocurre en sus vidas y en la realidad que los rodea. No se trata de escapar, ni de forzar una felicidad artificial, sino de mirar de frente aquello que duele.
Para Hæresis, ignorar las injusticias estructurales y políticas ya no es una opción.
¿Black metal, post-black o algo más?
Cuando se les pregunta por las etiquetas que suelen utilizarse para describir su música, Hæresis responde con cierta distancia. La banda entiende que el público y la prensa necesitan referencias, pero no se siente cómoda encerrada en una sola categoría.
Reconocen influencias del black metal, así como componentes atmosféricos, cinematográficos y otros elementos que desbordan cualquier definición estricta. De hecho, explican que en su composición el componente metal y el componente casi de banda sonora conviven con un peso muy similar.
Por eso, prefieren hablar de metal extremo en un sentido amplio.
También señalan que, aunque parte de su universo sonoro sí pueda vincularse al black metal, no comparten algunos de los ejes temáticos más clásicos del género, como el ocultismo o el satanismo como núcleo conceptual.
Su postura es contundente: la realidad actual ya es suficientemente oscura, aterradora y brutal como para necesitar demonios imaginarios.
“El mundo es mucho más aterrador que cualquier demonio que uno pueda imaginar”.

Berlín: refugio, promesa y amenaza
Aunque Hæresis es una banda afincada en Berlín, sus integrantes no provienen originalmente de la capital alemana. De hecho, muchos vienen de zonas rurales y de contextos donde experimentaron carencias estructurales, falta de infraestructura y también el auge de movimientos conservadores y reaccionarios.
En ese sentido, mudarse a Berlín fue parte de una búsqueda personal y colectiva. La ciudad representaba la posibilidad de encontrar otros espacios, otras redes y una escena donde poder construir una vida y una propuesta artística más afín a sus convicciones.
Eso sí, la banda no cree que exista necesariamente un “sonido Berlín” reflejado de forma directa en su música. Más bien, la influencia de la ciudad tiene que ver con el entorno humano, la red subcultural y las oportunidades de conexión que encontraron allí.
Sin embargo, también hablan con preocupación del presente de la capital alemana. Mencionan el cierre de clubes, la amenaza constante sobre la subcultura y la transformación de Berlín en una ciudad cada vez más vendida y hostil para muchas escenas alternativas.
Aun así, se sienten afortunados de haberse encontrado en el momento justo y de estar bien conectados dentro de una red que sigue resistiendo.
Dos conciertos seguidos en Berlín y el valor de la escena
Durante la entrevista, Hæresis también explicó una curiosa coincidencia: tocaron dos noches seguidas en Berlín. Lejos de tratarse de una estrategia calculada, todo surgió por una combinación de fechas entre el Vendetta Fest, organizado por su sello, y la invitación para actuar como banda de apoyo de Harakiri for the Sky.
Lo interesante, según cuentan, fue la reacción del entorno. En lugar de rivalidades o tensiones, encontraron apoyo desde todos los frentes. Para ellos, eso demuestra que todavía existe un espíritu de colaboración real dentro de la escena subcultural.
Y sí, también hubo espacio para celebrar lo cotidiano: tocar en casa dos noches seguidas y poder dormir entre medio en su propia cama.

¿Qué viene ahora para Hæresis?
La banda se muestra satisfecha con el momento actual. Tras la publicación del álbum, la prioridad es clara: tocar, tocar y tocar. Paralelamente, aseguran que ya están trabajando en nuevo material y que la maquinaria creativa rara vez se detiene.
Todo indica que Si Vis Pacem Para Bellum no es un punto de llegada, sino el comienzo visible de una nueva etapa para Hæresis.
Con Si Vis Pacem Para Bellum, Hæresis no solo entrega un álbum intenso y emocionalmente devastador, sino también una declaración artística profundamente conectada con el presente. Su visión del metal extremo se aleja de la fantasía escapista y se hunde de lleno en la crudeza de la realidad, entendiendo la música como espacio de catarsis, reflexión y resistencia.
En tiempos donde todo parece fracturarse, Hæresis propone mirar la oscuridad de frente, no para rendirse ante ella, sino para convertirla en lenguaje.
